EUROPA

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Aqui ando dando vueltas...

Barcelona


Llego a Barcelona, la estación de Francia me parece fascinante.

Me encuentro con la esposa de mi amigo, Elodie. Una francesa que me saluda de lo más chilena (ahí me sentí muy bien). Vamos en dirección al trabajo de mi amigo (Jose Pedro). Miro la ciudad de noche, Barcelona me parece increible. No me siento ajena, al contrario. Llegamos a ''La Candela'', el trabajo de mi amigo, un bar/restaurant a metros del Arco del Triunfo. Entre gays, lesbianas y muuuuuuucha gente ''alternativa'' me sentí como en Bellas Artes. Comimos, nos reimos, conversamos y nos fuimos a Manresa (que es donde viven ellos, a más o menos 1 hora de Barcelona).

Entre Barcelona y Manresa se pasaron mis días. Quedando loca con las tiendas y con la gente en las calles. Los turistas eran tantos que se mezclaban con la gente.

Un día cualquiera me encuentro con un amigo chileno en el Parque de la Ciutat Vella, un malabarista que haces malabares en donde esté. Comparto con el y con sus amigos y luego me levanto y me propongo caminar.


Desde lejos observo el Arco del Triunfo y al desviar mis ojos para no parecer una turista más, me encuentro con una imagen que tantas veces había visto. Un grupo de hombres de la tercera edad, españoles focalizandose en mirar y pasar la tarde jugando algo tan acostumbrado para ellos como para los chilenos de la Plaza de Armas, el ajedrez.




Miro y me fascino, me miran y me intimido.

Luego uno me sonrie y me acerco a el con ternura, la misma que me inspiran la mayor parte de los ancianos de este mundo. El me mira con fascinación.

¿Cómo se juega?, le pregunto al mismo tiempo que el me preguntaba que qué hacía por aqui.

A parte de mi y una viejita no había más presencia femenina. Por lo que tenía más de 60 ojos posados sobre mi. Y Don Jose (o el ''amigo Pepe, como el me hizo llamarlo), quien era con quien yo conversaba los miraba y les decía '' dejen de mirar, que se les cae la baba ''.

Me contó en qué consistía el juego, llamado ''Petanca''. Donde se juntan 2 equipos de 3 o 4 jugadores cada uno. Cada jugador con 2 bolas de metal (las que uno pienza que son todas iguales, pero NOOO, cada una tiene ''su encanto'' y marca). Se lanza una pequeña bola de color para marcar un punto al cual cada uno debe lograr acercarse. Existen apuntadores, quienes deben llegar a la bola pequeña y tiradores, quienes son los encargados de sacar a las bolas más cercanas de los contrincantes.

Pero la Petanca no era lo unico que se jugaba por ahí. También habían algunos jugando a los naipes españoles y otros al ''Parchis'' que es una mezcla entre Ludo y Damas.

Conversamos sobre los juegos y de pasadita me invitó a que fueramos a ''tomar un refresco''. Entre risas me di cuenta que hablaba en serio. Ahí le dije que no podía que debía irme pronto. Pero me interesaba saber quien era este señor y de qué se trataba su vida.

Jubilado, pero trabajaba en un taller de empaste de libros. Le encantaba el bingo (donde también me invitó), ese era su juego favorito. Pasaba sus días entre el trabajo y los juegos, solo y abandonado. Muy caballero y respetuoso.

Luego de que insistió en llevarme a comer crema catalana (ya que, le comenté como tenía ganas de comer una), me despedí y me fuí. El me dijo que me esperaría el día viernes en la Calle Perú, donde se juntaban los mismos viejos, más viejos de otras comunas a jugar a la Petanca, pero dentro de un campeonato. Habían premios desde vinos a piernas completas de jamón Serrano.

Mis días de caminatas y vitrineos se mantuvieron iguales. Conociendo lugares como: La Sagrada Familia, el Parque Guell, las casas de Gaudí y las plazas y calles principales.



Manresa es bastante poco emocionante, pero sus alrededores son bonitos y algo mágicos. Barcelona es de la provincia de Catalunya (pero al ser ciudad más grande hay muchas personas que acostumbran hablar español. ) En Manresa y sus alrededores la cosa es diferente. El catalan se habla hasta por los codos y las costumbres deben ser más respetadas que los huasos chilenos en el 18 de septiembre. Montserrat es uno de los lugares entre las montañas, muy alto en donde se esconde una iglesia, donde se escondian y refugiaban los soldados, en la que se encuentra la virgen negra, la Montserrat (a quienes todos acuden a tocar uno de sus pies para traer la bonanza). Cuando fui a conocer este lugar, me encontré con muchos grupos de estos que hacen torres humanas con músicas típicas del lugar. Quedé encantada.

ME ENCANTA ESPAÑA